Un nuevo hecho que pone en debate la tenencia responsable de animales ocurrió en Metán durante la madrugada del viernes. Una nena de apenas 2 años fue atacada por un perro dentro de un comercio ubicado en la esquina de calles Jujuy y Arenales, mientras su madre realizaba una compra.
Según relató la mujer, todo sucedió cerca de las 00:30 cuando ingresó al negocio junto a su hija y una amiga. Mientras esperaban al dueño del local para consultar un precio, la niña permanecía de pie junto a una heladera. En ese momento, un perro —aparentemente perteneciente al comerciante— se acercó y la mordió en la cara.
«Por suerte y gracias a Dios no fue de gravedad», dijo la madre, aún conmocionada por lo ocurrido. La menor fue trasladada de inmediato al hospital local, donde recibió atención médica. El animal, según declaró la mujer, no fue retirado del lugar ni se le informó si contaba con vacunación antirrábica o antecedentes de agresividad.
La madre explicó que no realizó la denuncia policial por el estado de nerviosismo en el que se encontraba. «Lo único que atiné a hacer fue levantar a mi nena, que estaba llorando, y llevarla al hospital. El dueño del negocio ni siquiera se acercó a decir si el perro tenía vacunas», relató. Más tarde, regresó a su domicilio con la niña, quien continuaba asustada y con dolor por la mordedura.
El caso reabrió el debate sobre la presencia de animales en espacios cerrados de atención al público y pone de manifiesto la necesidad de reforzar la concientización sobre la tenencia responsable. De acuerdo con las normativas sanitarias, los locales comerciales que reciben clientes no deben permitir la permanencia de animales sueltos en su interior, especialmente si se trata de animales potencialmente peligrosos o sin supervisión.
La tenencia responsable no solo implica brindar alimento y abrigo a una mascota, sino también garantizar que no represente un riesgo para otras personas. En este caso, la falta de control derivó en una situación que pudo haber tenido consecuencias graves.