Connect with us

Para leer

Lo que no se nombra no se puede prevenir: el suicidio y el silencio social

Por Fernando Serrano Urdanibia | Psicólogo M.P N.º 1894

Publicado

de

⏱️ 4 mins de lectura

El suicidio continúa siendo uno de los temas más silenciados y mal comprendidos en nuestra sociedad. A pesar de las estadísticas alarmantes y del dolor que genera en miles de familias, persiste un tabú colectivo que impide hablar de este fenómeno con claridad y responsabilidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año más de un millón de personas mueren por suicidio en el mundo. En Argentina, es la segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. Son cifras que deberían encender todas las alertas. Sin embargo, en lugar de generar reflexión, muchas veces conducen a una estrategia de negación, minimización o, directamente, ocultamiento.

 

“Mientras todos evitamos el tema, al menos un millón de personas mueren cada año a causa de suicidio en el mundo”

 

Como profesional de la salud mental, observo a diario cómo el tema se evita incluso en contextos donde debería abordarse con naturalidad; en las escuelas, en los medios de comunicación, en los ámbitos familiares y, lamentablemente, también dentro de algunos espacios clínicos. Este vacío discursivo no es casual. Tiene raíces culturales, históricas y religiosas que aún hoy pesan.

Durante siglos, el suicidio fue condenado moralmente, etiquetado como pecado o cobardía, y sus protagonistas reducidos a juicios simplistas. Aunque los tiempos han cambiado, ese marco valorativo sigue influyendo. Todavía hoy se usan eufemismos para evitar decir la palabra “suicidio”, como si nombrarlo fuera una transgresión. Se habla de “decisiones personales”, de “fallecimientos repentinos”, de “tristezas profundas”. Pero no se dice lo que es. Y lo que no se nombra, no se puede prevenir.

 

“Del suicidio, que causa tantas o más muertes que otros problemas sociales, no se habla o se lo hace muy poco y tomado con pinzas”

 

Desde la psicología, entendemos que el suicidio no debe ser interpretado únicamente como el resultado de un trastorno mental. Es, en muchos casos, el desenlace de un sufrimiento psíquico intenso, sostenido y no escuchado. Es un acto desesperado ante un dolor vivido como insoportable y sin salida. El problema no es la muerte en sí, sino la vida que no pudo ser vivida de otra manera.

La prevención, por lo tanto, no se limita a detectar síntomas. Implica generar entornos donde el sufrimiento pueda ser expresado sin miedo, donde se escuche sin juzgar, donde se habilite la palabra. Hablar del suicidio no lo promueve: lo previene. Callarlo sí lo agrava.

 

“Hablar del suicidio en forma responsable no induce al acto; por el contrario, podría representar una oportunidad, tal vez la última, para que alguien busque ayuda”

 

Otro error frecuente es suponer que quien advierte que quiere quitarse la vida “solo busca llamar la atención”. Esa frase encierra una peligrosa banalización del dolor humano. Todo intento de expresión debe ser tomado con seriedad. En mi experiencia clínica, muchas veces los pacientes que advierten sobre pensamientos suicidas no quieren morir: quieren dejar de sufrir. Y esa diferencia es central para poder intervenir a tiempo.

También es urgente revisar el rol de las instituciones. Muchas provincias carecen de dispositivos adecuados de atención en crisis, y las guardias psiquiátricas suelen estar saturadas o desbordadas. A su vez, faltan campañas de información pública que permitan comprender el fenómeno sin caer en el sensacionalismo ni en el ocultamiento.

 

“Convertir al suicidio en un tabú lo que hace es perjudicarnos a todos”

 

Desde la psicología sostenemos que hablar salva. Escuchar con apertura, sin prejuicios ni recetas rápidas, puede marcar una diferencia. El suicidio no es un hecho inevitable. Es prevenible. Pero requiere que dejemos de tratarlo como un tema prohibido. Necesitamos crear una cultura que habilite la expresión del sufrimiento y que no lo convierta en motivo de vergüenza o silencio.

Acompañar no es curar, es estar. Y para estar, primero hay que atreverse a mirar el dolor de frente y a ponerle nombre. Porque el suicidio, como toda realidad humana, no desaparece porque se calle. Solo se vuelve más oscuro, más solitario y más difícil de evitar.

Hablar no mata. El silencio, sí.

Fernando Serrano Urdanibia
Psicólogo, especialista en adolescencia y psicoanálisis.

💬
¿Qué opinás de esta noticia? Dejá tu comentario y sumate al debate con los lectores en Facebook.
Ver debate en Facebook

Para leer

Finca El Carmen: la historia de la única propiedad que compró el general Martín Miguel de Güemes

Ubicada al sur de la ciudad de Salta, la propiedad de 200 hectáreas fue bautizada en honor a su esposa, Carmen Puch. Durante los años de la Guerra Gaucha sirvió como campamento militar, punto estratégico de defensa y refugio familiar. Fue declarada Monumento Histórico Nacional y donada al Estado por su nieto.

Publicado

de

⏱️ 3 mins de lectura

Conocido por su liderazgo invalorable en la Guerra Gaucha y por haber sido el sostén fundamental del plan libertador de José de San Martín, el general Martín Miguel de Güemes guarda también una faceta profundamente ligada a su ámbito familiar. En medio de las hostilidades y invasiones realistas que azotaban el norte argentino, el héroe salteño adquirió en 1814 la Finca El Carmen, la única propiedad inmueble que compró a lo largo de su vida.

La finca, que en el siglo XVIII perteneció a Pantaleón Aguirre, abarcaba una extensión de 200 hectáreas al sur del río Arenales y fue bautizada con ese nombre en homenaje a su esposa, Carmen Puch.

Cuartel estratégico y refugio de hogar

Más allá de su valor afectivo, la Finca El Carmen desempeñó un rol clave en la contienda de la Independencia. Por su ubicación geográfica, funcionó como guarnición militar y campamento de la caballería gaucha, sirviendo para el reabastecimiento de hombres, logística de caballos y planificación de emboscadas contra las tropas españolas.

Al mismo tiempo, la casa rural fue el hogar donde nacieron dos de los hijos del matrimonio y el refugio donde Carmen Puch permaneció resguardada junto a los pequeños mientras el prócer ejercía la gobernación de Salta y comandaba las acciones en el frente de batalla.

Arquitectura tradicional y preservación

La edificación histórica conserva los rasgos típicos de las antiguas casas de campo coloniales:

  • Estructura y muros: Construidos predominantemente en gruesos bloques de adobe.

  • Cubiertas: Techos con estructura de madera y tejas musleras.

  • Galerías: Orientadas al norte, características de la arquitectura rural salteña.

  • Entorno: Un paisaje que aún resguarda el carácter rural original del siglo XIX.

Su legado: Monumento Histórico y escuela agrícola

Tras el fallecimiento de Güemes en junio de 1821, la finca permaneció bajo dominio de sus descendientes durante décadas. En 1943 fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Posteriormente, en 1946, su nieto Adolfo Güemes donó formalmente la propiedad al Estado Nacional con el compromiso de preservar la casona histórica y destinar el predio a la fundación de una escuela agrícola, permitiendo que la memoria del prócer continúe viva para las futuras generaciones.

💬
¿Qué opinás de esta noticia? Dejá tu comentario y sumate al debate con los lectores en Facebook.
Ver debate en Facebook
Continue Reading

Para leer

Por qué se regalan flores amarillas cada 21 de septiembre y cuánto cuestan en Salta

Impulsada por las redes sociales y la nostalgia televisiva, la costumbre de dar la bienvenida a la primavera con ramos amarillos se volvió un fenómeno popular. En las florerías salteñas, los precios van desde los $5.000 hasta arreglos de $50.000.

Publicado

de

⏱️ 2 mins de lectura

Con la llegada de la primavera cada 21 de septiembre, las calles y las redes sociales de Argentina se tiñen de dorado. La costumbre de regalar flores amarillas —impulsada fuertemente por las generaciones jóvenes en plataformas como TikTok e Instagram— dejó de ser una moda pasajera para convertirse en una verdadera tradición urbana.

Por qué se regalan flores amarillas el 21 de septiembre: el legado de  Floricienta y la nueva tradición

El fenómeno tiene un sustento mediático directo en la cultura popular argentina. Se inspiró en la icónica tira juvenil Floricienta (protagonizada por Florencia Bertotti en 2004) y en su famosa canción «Flores Amarillas». En la ficción, el personaje principal soñaba con recibir este obsequio como una muestra cabal de amor puro y esperanza, una escena que reapareció con fuerza años después hasta transformarse en un ritual colectivo con el inicio del periodo lectivo y la estación primaveral.

¿Qué significan las flores amarillas?

Más allá del impacto televisivo y digital, el color amarillo carga con un profundo simbolismo emocional:

  • ☀️ Alegría y vitalidad: Transmite energía positiva, optimismo y la renovación propia del cambio de estación.

  • 🤝 Amistad y lazos sinceros: Tradicionalmente, las flores de este tono refuerzan el afecto entre amigos y seres queridos.

  • 🌱 Amor y nuevos comienzos: En el plano de la pareja, regalar flores amarillas simboliza la promesa de un futuro compartido y floreciente.

Las opciones más buscadas y los precios en Salta

En las floristerías de la provincia de Salta, las flores más demandadas para esta fecha son los girasoles (asociados a la calidez), las rosas amarillas y los tulipanes.

En cuanto a los valores en el mercado local:

  • Opciones económicas: Arreglos individuales o detalles sencillos parten desde los $5.000.

  • Girasoles: Un ejemplar individual cotiza alrededor de los $10.000.

  • Rosas amarillas: Un ramo de 3 rosas ronda los $15.000, mientras que la presentación de 6 unidades alcanza los $25.000.

  • Ramos elaborados: Arreglos florales de mayor tamaño o combinación de variedades alcanzan hasta los $50.000.

💬
¿Qué opinás de esta noticia? Dejá tu comentario y sumate al debate con los lectores en Facebook.
Ver debate en Facebook
Continue Reading

Para leer

El tesoro escondido de Salta de solo 190 habitantes que enamora al mundo y aspira a un premio internacional

Enclavado en los Valles Calchaquíes, este rincón de casas de adobe y calles de tierra conserva la calma de antaño. Reconocido como la «Cuna del Poncho Salteño», fue nominado por ONU Turismo entre los mejores pueblos del planeta.

Publicado

de

⏱️ 2 mins de lectura

En pleno corazón de los Valles Calchaquíes, protegido por el abrazo de las montañas precordilleranas, existe un rincón salteño donde el tiempo parece haberse detenido. Con una población urbana de tan solo 190 habitantes, este pintoresco destino invita a bajar las revoluciones, alejarse del bullicio urbano y redescubrir la autenticidad del Norte Argentino.

Se trata de Seclantás, una localidad que mantiene vivas sus costumbres ancestrales y que se posiciona como una alternativa ideal para quienes buscan una escapada de paz absoluta. A su reducido casco urbano se le suma un millar de pobladores repartidos en la zona rural, conformando una comunidad donde la cultura, el trabajo artesanal y la hospitalidad son moneda corriente.

Cómo llegar a Seclantás en Salta.

Caminar por las calles de Seclantás es adentrarse en la historia viva de la región. Sus construcciones tradicionales con galerías, muros de adobe y techos de barro ofrecen un marco único con los picos andinos como telón de fondo.

Sin embargo, su mayor orgullo reside en los patios de sus casas, donde los maestros teleros mantienen encendido el legado del telar criollo. Distinguido popularmente como la “Cuna del Poncho Salteño”, el pueblo resguarda la elaboración técnica de la prenda más emblemática de la provincia, transmitida celosamente de generación en generación.

Esta idílica combinación de identidad, patrimonio cultural y vida comunitaria llevó a Seclantás a ser seleccionado como candidato argentino al programa Best Tourism Villages de ONU Turismo, un certamen global que premia a las comunidades rurales que protegen sus raíces y entorno natural.

La propuesta se completa con una gastronomía autóctona marcada por los sabores regionales y recetas preparadas a fuego lento en hornos de barro. Ubicado a poco más de 180 kilómetros de Salta Capital, se accede iniciando el recorrido por la Ruta Nacional 68 para luego internarse en el circuito de los Valles Calchaquíes, combinando en el camino quebradas, viñedos de altura y la calidez inolvidable de sus 190 vecinos.

💬
¿Qué opinás de esta noticia? Dejá tu comentario y sumate al debate con los lectores en Facebook.
Ver debate en Facebook
Continue Reading

Facebook

[facebook.com/regionsaltasur/](https://facebook.com/regionsaltasur/)...

+ Leídas

Copyright © 2026. Todos los derechos reservados. Director: Sebastián Javier Rocha. GRUPO Salta Sur. - Domicilio: Sirio Libanes 1011. CP (A4440) Metán - Salta - Argentina. Propiedad Intelectual: En Trámite - En linea desde el año 2018

FM 102.5
AL AIRE
SALTA SUR: Cargando programa...
🌤️ --°C METÁN
Compartir