Los usuarios del servicio eléctrico en la provincia deberán prepararse para un nuevo ajuste en sus facturas. Por disposición del Gobierno Nacional, mediante la Resolución 109/26, el costo de la energía eléctrica sufrirá una actualización del 10,57% sobre el total de la factura. El aumento corresponde al consumo de mayo, por lo que el impacto económico se sentirá efectivamente en el mes de junio.
Los datos revelan una brecha preocupante entre las decisiones nacionales y el ritmo inflacionario. En lo que va del 2026, el componente de abastecimiento (fijado por Nación) ha tenido un aumento acumulado del 30,26%.
Esta cifra representa casi tres veces más que el índice inflacionario acumulado en el mismo período, lo que evidencia una política de ajuste tarifario agresiva por parte del Estado Nacional.
La medida impacta con mayor dureza en sectores específicos:
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Usuarios con subsidio focalizado y generales: En estos casos, el precio puro de la energía subió entre un 33% y un 40%.
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Comercios e industrias: Deberán afrontar importantes erogaciones para compensar los nuevos costos de provisión del servicio, lo que podría trasladarse a los precios finales de bienes y servicios.
A diferencia de los aumentos dispuestos por Nación, la actualización del costo de distribución que percibe EDESA en la provincia se mantiene bajo un control más estricto. Por aplicación de la Ley Provincial 8457, los incrementos locales no pueden superar la inflación.
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Ajuste local: El incremento reconocido a la distribuidora fue de apenas el 1,44%.
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Acumulado 2026: En los cinco meses del año, el porcentaje acumulado para la distribuidora local es del 12,15%, respetando el tope inflacionario.
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Antecedente 2025: El año pasado, con una inflación del 31,5%, las subas locales se limitaron al 28,5% del total de la factura, protegiendo parcialmente el bolsillo de los salteños ante la escalada nacional.