La justicia local avanzó en la imputación de un joven de 26 años, cuya actividad delictiva mantuvo en alerta a varios vecinos durante el inicio de este mes. El fiscal penal 2, Gonzalo Gómez Amado, le atribuyó los delitos de amenazas, hurto con escalamiento en grado de tentativa, robo en grado de tentativa y hurto, todos bajo la figura de concurso real.
Las actuaciones judiciales detallan una serie de eventos que comenzaron en la tarde del pasado 1 de mayo cuando una vecina denunció que, tras dejar su motocicleta y la camioneta de su pareja estacionadas frente al domicilio de su abuela, notó el robo de prendas de vestir del baúl del rodado y una botella de aceite hidráulico del vehículo mayor. Horas después, la víctima reconoció uno de sus buzos en poder de un menor en la Plaza San Martín, quien señaló al ahora imputado como el vendedor.
Durante la madrugada del 2 de mayo, una comerciante detectó daños en la cerradura de acceso a su local. Al revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad, el sospechoso quedó registrado intentando forzar la puerta para ingresar.
Poco tiempo después, un vecino fue alertado por ruidos en el techo de su vivienda. Al asomarse, encontró al hombre oculto sobre el tejado, quien respondió con frases intimidantes al verse descubierto. Tras el aviso al Sistema de Emergencias 911, el personal policial montó un operativo en la zona que permitió la demora del acusado de manera inmediata.
Luego de la audiencia de imputación, donde se le notificaron los cargos en su contra, la Fiscalía solicitó al Juzgado de Garantías que el joven permanezca detenido, ante el riesgo de fuga y la reiteración de los hechos cometidos en un corto período de tiempo. Por el momento, el acusado seguirá tras las rejas mientras avanza la etapa de recolección de pruebas.