Metán

Suspenden a más de 30 alumnas en Metán por el largo de la pollera escolar

Más de treinta alumnas del Colegio Dávalos fueron suspendidas por usar polleras consideradas cortas. La medida generó reclamos de padres, que denuncian arbitrariedad y falta de notificación.

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La directora del Colegio Secundario Juan Carlos Dávalos de la ciudad de Metán, profesora Iris López, dispuso la suspensión de más de treinta alumnas por supuestas infracciones al reglamento escolar, en particular por el largo de la pollera del uniforme. La medida fue adoptada durante la jornada del jueves, cuando la autoridad recorrió las aulas y retiró de clase a las estudiantes que, según su criterio, no cumplían con lo establecido.

A las alumnas se les comunicó que quedaban sancionadas y que sus padres debían presentarse en la institución antes del cierre del turno tarde para firmar el acta correspondiente. De no hacerlo, la sanción se agravaría. La disposición incluye cinco días de suspensión, en un período clave del calendario académico.

Familias de las estudiantes cuestionaron tanto la forma en que se ejecutó la medida como el contenido de la sanción. Aseguran que no hubo una notificación previa, que no se comunicó ningún cambio en el reglamento y que la selección de las alumnas fue arbitraria. “Mi hija me avisó por mensaje que la habían hecho salir del aula junto a otras compañeras. Está angustiada. Cumple con el uniforme, tiene buenas notas, nunca tuvo problemas. Fui al colegio y no nos recibieron. Dijeron que la directora no iba a hablar con nadie”, expresó una madre.

La mujer también señaló que dos días antes se había realizado una reunión general de padres, en la que no se mencionó ninguna advertencia vinculada con el uniforme. “Nos informaron sobre otras cosas, pero jamás se habló del largo de la pollera. Después dicen que pusieron un cartel, pero es mínimo, nadie lo vio”, agregó.

Según relató, el reglamento vigente no especifica una medida exacta, y en algunos casos la diferencia fue mínima. “La pollera le queda tres dedos por encima de la rodilla y supuestamente tiene que ser dos. ¿Por un dedo la dejan cinco días sin clases? No tiene sentido. Además, a varias chicas que iban con polleras más cortas no les dijeron nada. Fue selectivo y sin criterios claros”, cuestionó.

Consultada por los reclamos, la directora López se mostró inflexible. “No le pienso dar entidad porque no tiene sentido. Nada. Justamente los transgresores son los que buscan justificar lo injustificable. Yo hago mi trabajo. Si no les gusta, no es mi problema”, respondió.

Y añadió: “Parece que los que menos quieren cuidar a los chicos son los propios adultos responsables. Después, cuando hay un problema, a mí me vienen a pedir explicaciones. Yo cumplo con mi función, guste o no”.

Finalmente, en relación con los planteos de los padres, la directora fue tajante: “El que quiere educación para su hijo, acompaña”, concluyó.

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