Vecinos bloqueados por aguas servidas: “Vivimos encerrados por el olor”
Una pérdida de cloacas que se extiende desde hace más de un mes afecta gravemente a vecinos del barrio San Cayetano, en Metán. Las aguas servidas invaden viviendas, plaza y hasta una cancha, a pocos metros del centro de salud de la zona. Los reclamos se repiten, pero la solución no llega.
Vecinos del barrio San Cayetano, ubicado en la zona oeste de la ciudad, manifestaron su preocupación por una pérdida de aguas servidas que afecta a varias viviendas y espacios comunitarios del sector. El foco del problema se encuentra en calle Pueyrredón Oeste, una de las arterias principales de ingreso al barrio, donde una tapa de cloaca rebalsa desde hace más de un mes, generando un permanente desborde de líquidos cloacales.
La situación se agravó en los últimos días, ya que el agua contaminada comenzó a ingresar a patios y fondos de viviendas aledañas. “Esto ya pasó la pared y está afectando los pisos del fondo de nuestras casas. Es agua de cloacas”, manifestó una de las vecinas afectadas, quien explicó que incluso, en un intento desesperado, otra residente instaló de forma precaria un caño para desviar el flujo de agua, lo que provocó un desborde aún mayor hacia la calle.
El predio deportivo del barrio también se encuentra comprometido. La cancha, que se encuentra detrás del punto de pérdida, está anegada y en estado de abandono. “Es una cancha histórica, que tiene más de treinta años, y está inutilizable. El pasto está alto, hay víboras, alacranes, y los chicos no pueden jugar. Tampoco pueden disfrutar de la plaza cercana, por el olor y la insalubridad”, relataron los vecinos.
A esto se suma un componente sanitario crítico; en la misma cuadra vive una familia con un menor recientemente operado, una persona con discapacidad y una adulta mayor. “No se puede vivir así. El olor es insoportable de día y de noche. Cerramos puertas y ventanas, pero no alcanza. Estamos muy expuestos”, advirtieron. Y lo más alarmante, esta situación se desarrolla a escasos metros del centro de salud del barrio, lo que constituye un riesgo sanitario evidente para toda la comunidad, y agrava el cuadro general de vulnerabilidad.
Los vecinos aseguraron que ya realizaron reiterados reclamos a Aguas del Norte y al presidente del centro vecinal. Si bien en una oportunidad se presentó un camión para realizar una descarga, el alivio fue momentáneo. “Al otro día rebalsó todo otra vez. Es evidente que la solución no pasa solo por descargar, hay un problema mayor que no se está abordando”, señalaron.
“Estamos pidiendo que alguien se haga presente. No queremos más promesas. Necesitamos una solución definitiva y urgente. Esto no da para más”, concluyó una de las vecinas.