La literatura salteña tiene este año un nombre que resuena con la fuerza de la verdad y el amor incondicional: María Herrera. La destacada escritora metanense ha sido galardonada en el Concurso Literario Provincial 2025, una de las citas más importantes de las letras regionales, por su obra «Níac Tité».
El certamen, organizado por la Secretaría de Cultura de la Provincia, contó con una participación histórica de 97 trabajos. Un jurado compuesto por reconocidos referentes de las letras salteñas destacó la calidad, la originalidad y la necesaria diversidad de las propuestas. Entre todas ellas, la voz de María logró alzarse no solo por su técnica, sino por la urgencia de su mensaje.
La publicación de este libro estaba prevista para el año pasado, pero el destino —y la intuición de María— dictaron otro camino. «Este libro iba a salir el año pasado, pero apareció este concurso y decidí frenar todo para inscribirme», relató la autora. Aunque ella se define humildemente como poeta, sintió que su rol de madre le exigía un nuevo lenguaje: «Yo soy poeta, no soy escritora literaria infantil, pero antes que todo soy mamá y necesitaba aportar mi granito de arena para visibilizar la realidad que vive una persona con autismo severo».
El título de la obra encierra un secreto de identidad y afecto: «Níac» es el nombre de su hijo, Caín, escrito al revés. Es, en esencia, la perspectiva de un mundo que se percibe de forma distinta. A través de cada cuento, María plasma los desafíos cotidianos, la salud mental y la complejidad de abordar la vida junto a un hijo con autismo no verbal.
El libro es una ventana a esos problemas que ocurren puertas adentro y que la sociedad muchas veces ignora. Es una invitación a entender cómo vive, siente y enfrenta el día a día un niño que no puede expresarse con palabras, pero que desborda existencia.
En una entrevista cargada de emoción, María Herrera no pudo contener las lágrimas al describir la motivación profunda de su obra. Sus palabras no solo describen un libro, sino que denuncian una realidad social:
«Níac Tité refleja la soledad de las familias que atravesamos esta situación; estamos muy solos. Yo soy mamá de un niño al que no espero en una cancha de fútbol; lo espero a la salida de las terapias, lo veo sufrir. No hay nadie que cuide a los que cuidamos».
Con este premio, la comunidad literaria no solo reconoce a una escritora talentosa, sino a una mujer valiente que utiliza la pluma como herramienta de lucha. María Herrera busca, a través de sus cuentos, que la soledad de esas familias se transforme en acompañamiento y que el autismo severo deje de ser una realidad extraterrestre.
Níac Tité ya no es solo de María y Caín; ahora es un patrimonio de la provincia que nos obliga a mirar, a entender y, sobre todo, a no dejar solos a quienes entregan su vida al cuidado.