Un minucioso operativo de control y vigilancia policial, originado a partir de una denuncia anónima, culminó con la detención de un joven metanense y el secuestro de un importante cargamento de sustancias prohibidas que tenía como destino el mercado del narcomenudeo local.
Todo comenzó la tarde del pasado 15 de mayo. Cerca de las 16:00 horas, las autoridades policiales recibieron un dato preciso a través de un llamado telefónico: un sujeto de 25 años planeaba viajar desde Metán hacia Salta Capital con el único propósito de abastecerse de estupefacientes. El informante detalló que el investigado sería recogido por un remís de color blanco que partiría desde un domicilio particular donde reside una mujer que ya cuenta con antecedentes penales por venta de drogas.
Persecución en la ruta, operativo cerrojo y descarte de evidencia
Con la información recabada, los efectivos policiales montaron una discreta vigilancia en las inmediaciones de la vivienda señalada. Al observar que el remís blanco iniciaba su marcha hacia el norte por la Ruta Nacional 9/34, se dio inicio al seguimiento táctico.
Horas más tarde, de acuerdo con las previsiones del personal actuante, se montó un operativo de interceptación en el estratégico cruce de las rutas nacionales 9/34 y 16. Alrededor de las 22:00 horas, los uniformados divisaron el regreso del automóvil y procedieron a cortarle el paso. Al verse completamente acorralado por el despliegue policial, el joven reaccionó de manera ofuscada y, en un desesperado intento por evitar ser descubierto, arrojó por la ventanilla del vehículo un envoltorio de plástico y su teléfono celular.
Frente a testigos civiles convocados para garantizar la legalidad del procedimiento, los efectivos rastrillaron la zona y recuperaron los elementos descartados. Al abrir el paquete, personal especializado confirmó que contenía 100 gramos de pasta base, una cantidad de máxima pureza que equivale a unas 800 dosis individuales listas para ser fraccionadas y comercializadas.
El caso sumó un capítulo definitorio en los tribunales locales durante el desarrollo de una audiencia flexible y multipropósito encabezada por la jueza de Metán, la Dra. Cecilia Corral Martín. En dicha instancia, el acusado optó por retirar un recurso de habeas corpus que había presentado inicialmente de forma provisoria, tras lograr restablecer el contacto formal con sus abogados defensores y su entorno familiar.
Durante el debate los abogados del joven intentaron impugnar la validez de todo el procedimiento policial, solicitando formalmente la nulidad del acta de secuestro de la sustancia. La jueza Corral Martín rechazó de forma categórica el planteo de nulidad al considerar que los agentes actuaron bajo los parámetros legales correspondientes ante un delito flagrante.
Finalmente, la magistrada resolvió convertir de forma oficial la detención del imputado en prisión preventiva, quedando formalmente procesado bajo la caratula de presunto autor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Para garantizar su reclusión mientras continúa el proceso penal en su contra, la Justicia ordenó su inmediato traslado y alojamiento en el Destacamento de Río Piedras.