En el marco de una causa por violencia familiar, el juez de Violencia Familiar y de Género de San José de Metán, Carmelo Paz, dictó una serie de medidas cautelares para resguardar la integridad de un joven agredido por su padre, quien presenta problemas de salud mental. La resolución prohíbe al denunciado ejercer cualquier tipo de violencia física, psíquica o digital en contra de su hijo, bajo apercibimiento de remitir las actuaciones a la justicia penal por desobediencia judicial.
Las restricciones impuestas tendrán una vigencia de seis meses, período en el cual deberán iniciarse las acciones judiciales de fondo. De no avanzar el proceso, el magistrado advirtió que ordenará de forma compulsiva el tratamiento terapéutico correspondiente para el agresor.
En la misma resolución, el juez exhortó a la Asesoría de Incapaces interviniente a iniciar e impulsar el trámite de restricción de capacidad del hombre, con el objetivo de evaluar su estado de salud, designar los apoyos necesarios y asegurar que reciba la asistencia médica y la medicación adecuada para su estabilización. Paz remarcó que la inacción al respecto podría derivar en la intervención de la Fiscalía Penal ante la posible comisión del delito de abandono de persona.
A fin de garantizar la seguridad de la víctima, se dispuso que la Comisaría de la Unidad Regional N° 3 practique un informe ambiental, realice rondas de vigilancia diarias en el domicilio y provea al joven la aplicación del dispositivo antipánico en su teléfono celular. Asimismo, la víctima deberá estar acompañada en todo trámite legal por personas de su confianza o por la Defensoría Oficial de Violencia Familiar y de Género, al tiempo que se dio intervención al SAVIC para la asistencia integral del grupo familiar.