Con la fe intacta y el acompañamiento espiritual de toda una comunidad, el grupo de bici peregrinos de Córdoba inicia su travesía rumbo a la Catedral Basílica de Salta para renovar el histórico pacto de fe con el Señor y la Virgen del Milagro. Antes de emprender la partida, los ciclistas recibieron la bendición formal del cardenal Ángel Rossi.
El contingente, integrado por trece peregrinos a bordo de once bicicletas, recorrerá una distancia cercana a los 900 kilómetros separando la capital cordobesa del santuario salteño.
Esta peregrinación lleva consigo un fuerte mensaje de superación e integración. Entre los pedalistas se destacan tres personas con discapacidad: dos ciclistas no videntes que realizan el trayecto en bicicletas tándem (doble asiento) y un ciclista parapléjico que avanza en su handbike traccionada a fuerza de brazos.
Todos ellos forman parte del grupo de Ciclismo Adaptado «Rueda Conmigo», un colectivo que promueve el deporte inclusivo y la participación comunitaria. El nombre del grupo refleja precisamente esa filosofía: una invitación directa a la comunidad de ciclistas para sumarse y desempeñarse como guías en el camino.
Como ocurre tradicionalmente cada año, la travesía cordobesa tendrá una parada muy especial en su recorrido. En los próximos días, la delegación se encontrará en suelo del sur salteño con los bici peregrinos de Metán.
A partir de esa unión, ambos grupos integrarán una sola gran columna sobre ruedas para encarar el tramo final hacia la capital provincial y hacer su emotiva entrada a los pies de los Patronos Tutelares.