La crisis y la indignación generada por las abultadas facturas de la luz sumaron un capítulo dramático en San José de Metán. Durante la jornada de hoy, Abel Altamirano, un conocido vecino de la localidad, se encadenó en las instalaciones del Ente Regulador de los Servicios Públicos en reclamo de respuestas directas por parte de las autoridades provinciales.
«Quiero que Saravia venga a explicarme por qué abandonó a los metanenses», expresó Altamirano con firmeza, condicionando su permanencia en el lugar a una audiencia cara a cara con el titular del organismo descentralizado, Carlos Saravia.
La protesta drástica surge como respuesta directa al frío informe técnico expedido recientemente por el Ente hacia la vecina Mariana Burgos, quien encabezaba un reclamo colectivo firmado por cientos de metanenses damnificados por los recientes aumentos de EDESA.
Lejos de ofrecer una solución o mostrar empatía con el golpe al bolsillo de los usuarios, la respuesta oficial del organismo justificó los tarifazos argumentando que la mitad de la población de la provincia abonaba montos inferiores a los $75.000. Asimismo, en el documento técnico, el Ente desestimó la masividad del reclamo popular al catalogar las irregularidades denunciadas como apenas cuatro «errores» de facturación aislados.
Esta postura institucional provocó un profundo malestar en la comunidad, que considera la respuesta como una burla a las presentaciones formales realizadas y una muestra de desinterés ante la difícil situación económica que atraviesan las familias del interior. Mientras Altamirano mantiene su medida de fuerza, vecinos autoconvocados comenzaron a acercarse para brindarle su apoyo y exigir que las autoridades provinciales se hagan presentes para dar explicaciones en el territorio.