La Comisión Disciplinaria de la FIFA puso en marcha un procedimiento formal contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a raíz de diversos hechos registrados en el transcurso del Mundial 2026. La decisión, fundamentada en el informe elaborado por el instructor de ética designado, apunta de manera directa a dos episodios que marcaron el tramo final del certamen: la exhibición de una bandera alusiva a las Islas Malvinas posterior a la semifinal frente a Inglaterra y los incidentes desatados tras la final disputada ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Además de la entidad madre del fútbol argentino, el expediente involucra a figuras del seleccionado nacional como Nahuel Molina, Leandro Paredes, Thiago Almada y el integrante del cuerpo técnico Roberto Ayala. Del lado del combinado europeo, la investigación también alcanza al mediocampista Pablo Martín Páez Gavira (Gavi), quien figura dentro de la misma causa.
En el plano individual, las acusaciones varían según el rol y los informes arbitrales o de seguridad:
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Nahuel Molina y Leandro Paredes: Fueron señalados por presuntas agresiones.
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Thiago Almada y Gavi: Deberán responder ante el organismo por supuesta conducta antideportiva.
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Roberto Ayala: También quedó formalmente comprendido dentro del proceso disciplinario.
El abanico de infracciones evaluadas por la FIFA contempla múltiples flancos que van desde lo político y disciplinario hasta la seguridad en los estadios:
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La bandera de Malvinas: La acción llevada adelante por los jugadores tras el encuentro contra Inglaterra es analizada para determinar si encuadra dentro de las prohibiciones reglamentarias sobre manifestaciones de índole política.
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Conductas del público y del plantel: La investigación contempla presuntos casos de discriminación, agresiones de tinte racista, cánticos, gestos, mensajes exhibidos y el lanzamiento de objetos desde las tribunas en distintos partidos de la Copa del Mundo.
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Faltas organizativas y de seguridad: Se le endilgan a la AFA deficiencias vinculadas al orden y la seguridad, incumplimientos de protocolos y demoras en el inicio de los encuentros.
Como parte de las garantías del proceso, la FIFA otorgó un plazo a todos los involucrados para presentar sus respectivos descargos. Una vez evaluadas las defensas, la Comisión Disciplinaria resolverá si corresponden sanciones disciplinarias y cuáles serán sus alcances definitivos.