En la era donde el discurso oficial pregona el «no hay plata», el rigor fiscal y el libre mercado sin anestesia, parece que la austeridad no rige para los bolsillos de la propia tropa. Un revelador informe dejó al descubierto que varios diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA) predican el orden financiero para el pueblo, mientras en sus cuentas personales arrastran deudas multimillonarias de alto riesgo de insolvencia y hasta en categoría de «irrecuperables».
Toda esta contradicción sale a la luz justo cuando el Congreso intenta discutir la asfixia crediticia que sufren miles de familias argentinas. ¿La respuesta del Gobierno? Un frío encogimiento de hombros: la morosidad es «un problema entre privados» y no habrá salvatajes. Eso sí, para los diputados que no saben usar la tarjeta de crédito o que se «olvidaron» de pagar préstamos personales, el sueldo público sigue cobrándose puntualmente todos los meses.
Los libertarios que cayeron en la «trampa del pago mínimo»
Entre los abanderados del endeudamiento dentro de la bancada oficialista se destacan tres nombres que demuestran que la teoría económica libertaria no siempre cuaja con la billetera propia.
José Peluc (San Juan – LLA): Encabeza el ranking con una modesta deuda de $168.362.000 entre el Banco Nación y el Banco Galicia, catalogado en categoría 4 (alto riesgo de insolvencia). ¿Su excusa desde el entorno? La clásica «trampa del pago mínimo» de la tarjeta de crédito que se le fue de las manos por tres meses. Por suerte para él, ya consiguió refinanciar su abultado saldo en cómodas cuotas.
Soledad Mondaca (Neuquén – LLA): Colecciona un pasivo total de $71.218.000. No solo debe en categoría 4 a una casa de electrodomésticos, sino que ostenta el título de deudora en categoría 5 —es decir, «irrecuperable»— con el Banco Nación y el Banco Patagonia. Ante la consulta periodística para explicar cómo una legisladora nacional llega a ser declarada incobrable para la banca pública, eligió el silencio.
Lourdes Arrieta (Mendoza – ex LLA / Provincias Unidas): La recordada diputada que ingresó al Congreso bajo la ola libertaria registra un pasivo de $36.442.000 en categoría 4 con el Banco Nación. Según su declaración jurada, sacó un jugoso crédito personal en 2025 que ahora le cuesta saldar. Al igual que su excompañera de bloque, prefirió no dar explicaciones.
Mover la batuta de la libertad económica desde una banca mientras se figura en la Central de Deudores del Banco Central es, al menos, una ironía que la casta tradicional envidiaría.