La Selección Argentina comenzó la defensa del título mundial de la mejor manera posible. En su estreno en la Copa del Mundo 2026, la Albiceleste se impuso con un contundente 3 a 0 ante Argelia en el Arrowhead Stadium de Kansas City, gracias a una actuación verdaderamente memorable e histórica de Lionel Messi, quien convirtió los tres goles del encuentro.
A sus 38 años, el capitán argentino volvió a demostrar que su jerarquía permanece intacta. Fue el líder futbolístico indiscutido de un equipo que arrancó con el pie derecho el camino para defender la corona conquistada en Qatar 2022, posicionando temporalmente a la Argentina como líder del Grupo J, a la espera del choque entre Austria y Jordania.
Intensidad, emoción y el desahogo del capitán
El inicio del partido fue un reflejo de los nervios y la intensidad propios de un debut mundialista. Apenas a los 4 minutos de juego, Messi ya había mandado la pelota al fondo de la red, pero la acción fue anulada por posición adelantada. Instantes después, Argelia también sufrió la invalidación de un grito de gol por el mismo motivo, en un arranque que mantuvo a los hinchas con el corazón en la boca.
La apertura del marcador llegó a los 16 minutos de la primera mitad tras una genialidad colectiva: Rodrigo De Paul filtró un pase milimétrico y preciso desde el campo argentino y el capitán recibió con ventaja, encaró de frente al arco, acomodó el cuerpo y sacó un potente zurdazo que dejó sin opciones al arquero Luca Zidane para decretar el 1-0.
Tras el festejo, las cámaras captaron un momento sumamente emotivo: el astro rosarino se secó algunas lágrimas antes de reanudar el juego, evidenciando la enorme carga sentimental de estar disputando su sexto Mundial.
Goleada consolidada y ovación de pie
Con la ventaja a favor, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni se adueñó por completo del desarrollo del juego. Messi manejó los hilos, controló los tiempos y se encargó de liquidar cualquier intento de reacción argelina anotando otros dos golazos para completar su triplete personal y desatar una auténtica fiesta argentina en las tribunas de Kansas City.
Con el partido totalmente resuelto y los tres puntos en el bolsillo, Scaloni decidió enviar al capitán al banco de suplentes a los 79 minutos para cuidarlo físicamente. El estadio completo se vino abajo para despedir al 10 con una ensordecedora ovación de pie.
Sin tiempo para relajarse, la delegación nacional ya pone la mira en el segundo compromiso del Grupo J. Argentina buscará sellar su clasificación a los octavos de final el próximo martes a las 14:00 horas (hora argentina), cuando se enfrente a Austria en la ciudad de Dallas.