Bajo la supervisión de la Ing. Priscila Domene, titular del área, se llevó a cabo una intervención clave en un inmueble ubicado sobre la calle San Martín. El procedimiento destacó por su prolijidad legal: se contó con autorización judicial y la presencia del Juez de Paz para garantizar la transparencia del ingreso.
El caso, que involucraba una propiedad en proceso de sucesión, se resolvió de manera ejemplar: los propietarios (residentes fuera de la ciudad) respondieron a las notificaciones, entregaron las llaves y asumieron la totalidad de los costos del operativo de limpieza.
A partir de ahora, el municipio aplicará mecanismos más «firmes y ágiles» para evitar que los baldíos se conviertan en microbasurales. El nuevo protocolo establece:
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Notificación Única: Se otorgará un plazo de solo 48 horas para regularizar la situación del predio.
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Multa Inmediata: De no cumplirse el plazo, la sanción económica se aplicará sin más prórrogas.
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Cero Reincidencia: En caso de que un propietario vuelva a incumplir en cualquier punto del ejido urbano, no habrá nueva intimación previa; se procederá directamente a la sanción.
«El crecimiento de la ciudad exige reglas claras y responsabilidad. El mantenimiento de las propiedades es una obligación de cada titular», señalaron desde la Subsecretaría.