Una disputa por la supuesta sustracción de un arma de fuego desencadenó un grave episodio de violencia vecinal que terminó con cuatro personas imputadas. El fiscal penal Oscar López Ibarra tomó intervención en la causa, que involucra agresiones físicas y amenazas de muerte en un domicilio particular.
Según el informe fiscal, el incidente se desató cuando dos jóvenes de 22 años se presentaron en la vivienda de un hombre de 68 años. El motivo del reclamo era la presunta sustracción de un rifle, situación que rápidamente escaló de las palabras a los hechos.
La confrontación derivó en una gresca generalizada donde, de acuerdo a la investigación preliminar, el adulto mayor, habría agredido a uno de los jóvenes utilizando un hierro, causándole lesiones. Por este hecho, fue imputado por lesiones leves. Los otros tres atacantes habrían irrumpido por la fuerza en la propiedad de la familia denunciante. Una vez dentro, agredieron físicamente a los presentes y lanzaron amenazas de extrema gravedad, asegurando que prenderían fuego la vivienda.
La violencia no distinguió edades ni género. Como resultado del enfrentamiento, sufrieron lesiones constatadas médicamente, una mujer, su hijo menor de edad y el propio adulto mayor de 68 años.
Por estos actos, los tres sujetos que ingresaron al domicilio fueron imputados provisionalmente por los delitos de lesiones leves y amenazas.
El fiscal López Ibarra fundamentó las imputaciones en base a las agresiones recíprocas y el uso de objetos contundentes durante la riña. La justicia busca ahora determinar las responsabilidades individuales en un hecho que pudo haber terminado en tragedia, dado el nivel de hostilidad y las promesas de incendio manifestadas durante el ataque.
Por el momento, todos los involucrados permanecen supeditados a la causa mientras se recolectan mayores testimonios y pruebas periciales sobre las lesiones sufridas.