Con el objetivo de anticipar escenarios de riesgo, fortalecer la vigilancia epidemiológica y preparar la red asistencial de cara a la próxima temporada estival, el ministro de Salud Pública de la Provincia, Dr. Federico Mangione, junto al director general de Coordinación Epidemiológica, Francisco García, presentaron el Plan de Preparación y Respuesta ante Enfermedades Transmitidas por Mosquitos (ETM) 2026/2027.
La estrategia del Gobierno provincial se extenderá hasta julio de 2027 y contempla cuatro fases operativas de intervención: fortalecimiento y preparación (iniciada el 2 de agosto), alerta temprana (que arranca este jueves 1 de octubre), respuesta a la epidemia y recuperación.

En materia de inmunización preventiva contra el dengue, las autoridades confirmaron que se aplicarán dosis a personas de entre 15 y 59 años que residan en áreas de alto riesgo, incluyendo de forma prioritaria a los departamentos del sur salteño: Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria, además de San Martín, Orán, Anta, Rivadavia y General Güemes.
Asimismo, el plan territorial prevé operativos LIRAa para evaluar la densidad del mosquito Aedes aegypti (en dos etapas: octubre-noviembre y enero-febrero), descacharrados intensivos, la aplicación del biolarvicida BTI en pozos ciegos y letrinas, la implementación de «escuelas centinela» y la realización de la Semana D del Dengue.

Durante el anuncio, Mangione advirtió que Salta afrontará un escenario climático sumamente complejo debido a temperaturas extremas e intensas precipitaciones. Frente a ello, confirmó que, por decisión del gobernador Gustavo Sáenz, la Provincia asumirá con recursos propios la compra de insumos, la preparación territorial y la eventual instalación de hospitales de campaña.
El titular de la cartera sanitaria cuestionó duramente la falta de envío de partidas presupuestarias por parte del Gobierno Nacional:
«Salta no fue contemplada en los recursos nacionales a pesar de nuestra condición de provincia de frontera, con cuencas compartidas y circulación de casos autóctonos. Frente a esta falta de acompañamiento, tomamos la decisión histórica de asumir el compromiso financiero con fondos provinciales para proteger a nuestra gente«, aseveró el ministro.
Por último, remarcó que el éxito de las medidas dependerá del compromiso social: «El descacharrado y el cuidado en las casas tiene que ser una responsabilidad compartida entre el Estado y los vecinos» conclude.