En una audiencia flexible y multipropósito fijada por la Oficina de Gestión Judicial (OfiJu), la Justicia local dictó sentencia condenatoria para los dos responsables de un violento asalto perpetrado contra un chofer de remis. El fiscal penal 2 de Metán, Gonzalo Gómez Amado, representó al Ministerio Público Fiscal en el proceso donde, tras la conformidad expresa de las partes y la confesión de los imputados, se arribó a un acuerdo de juicio abreviado.
La jueza del distrito, María Cecilia Corral Martín, evaluó las pruebas y homologó el acuerdo, condenando a Juan Argelio Quipildor, de 59 años, a la pena de cinco años de prisión de ejecución efectiva. Quipildor fue hallado autor de los delitos de robo doblemente calificado por el uso de arma de fuego en despoblado y portación de arma de fuego de uso civil, en concurso ideal. Por su parte, Teodobina Esther Torres, de 70 años, fue condenada a dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional, más el cumplimiento estricto de reglas de conducta, al ser considerada partícipe secundaria del robo calificado.
Emboscada, amenazas y abandono en el monte
El gravísimo hecho delictivo ocurrió el pasado 22 de abril. Todo comenzó cuando el chofer damnificado fue contratado para realizar un viaje de larga distancia con destino a la ciudad de Orán. Durante el trayecto, el pasajero original y la mujer —quien se sumó al viaje de manera posterior— implementaron un engaño para obligar al conductor a desviarse de la ruta principal hacia la Ruta Provincial 48.
Tras adentrarse aproximadamente tres kilómetros en una zona completamente aislada y despoblada, los delincuentes exhibieron un arma de fuego para amenazar de muerte al chofer. Los agresores lograron reducirlo, lo ataron de pies y manos, y lo abandonaron a su suerte en medio del monte. Inmediatamente, la pareja se dio a la fuga a bordo del automóvil, llevándose además dinero en efectivo, tarjetas de crédito y diversas pertenencias de la víctima.
A pesar de la extrema situación vivida, el chofer logró liberarse de las ataduras por sus propios medios y caminó hasta solicitar auxilio, dando aviso inmediato a las fuerzas de seguridad. La alerta temprana activó los protocolos de cerrojo en las rutas del sur provincial.
Pocas horas después del asalto, personal de Gendarmería Nacional que realizaba un control vehicular de rutina en la zona de El Naranjo interceptó el rodado sustraído. En ese operativo se detuvo al conductor en calidad de sospechoso y se procedió al secuestro del vehículo, un arma de fuego, un cuchillo y gran parte de los elementos robados que pertenecían al remisero, pruebas que resultaron contundentes para resolver la causa de forma rápida.