La asfixia económica que golpea a los hogares argentinos se refleja con especial crudeza en el norte del país, ubicando a Salta en una posición de alta vulnerabilidad financiera. Según un minucioso informe elaborado por la consultora Analytica sobre la base de registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), nuestra provincia registra un 30,4% de deudores morosos. Esta cifra enciende las alarmas en la región, asimilando la realidad estadística salteña a la que atraviesan distritos como Formosa (30,8%), Misiones (30,2%) y Santa Cruz (30,2%).
El escenario provincial se enmarca en un alarmante panorama a nivel federal. Durante el mes de mayo, la irregularidad en la cartera de créditos total destinada a las familias argentinas escaló hasta el 15,9%, lo que significa que 5,3 millones de personas presentan al menos una deuda impaga dentro del sistema financiero ampliado. En total, el universo analizado abarca a 19,8 millones de ciudadanos con financiamiento activo (que incluye bancos, fintech, tarjetas de crédito, cooperativas, mutuales y casas de electrodomésticos), consolidando una deuda total de los hogares de $74,9 billones, una cifra equivalente al 6,6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Una de las tendencias macroeconómicas más marcadas es el cambio en el comportamiento de los tomadores de crédito debido a las barreras del sistema tradicional. Si bien los bancos concentran el 82,7% del stock de dinero prestado, el número de personas con deudas bancarias sufrió una contracción. En contrapartida, aumentó el número de argentinos que se financian exclusivamente a través de plataformas fintech (que explican el 10,5% del stock) y otros proveedores no bancarios.
Esta mutación hacia canales alternativos profundiza el riesgo de cobrabilidad. Mientras que entre quienes poseen deuda únicamente con bancos el nivel de atraso es del 20%, el porcentaje de morosidad trepa al 28,4% entre quienes se financian solo mediante fintech. Si se evalúa el volumen total de dinero adeudado, la irregularidad en los bancos es del 12,6%, en las fintech asciende al 21,6% y alcanza un techo crítico del 46,9% en el resto de las entidades financieras no bancarias.
Finalmente, el mapa de la morosidad trazado por el informe ratifica las asimetrías geográficas del país. Las provincias más afectadas por el incumplimiento son San Juan (35,2%), Catamarca (34,2%), San Luis (34,1%) y La Rioja (34%). En el extremo opuesto, exhibiendo una mayor capacidad de respuesta en los bolsillos familiares, se ubican la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (16,1%), La Pampa (19,5%) y Neuquén (23,3%).