Lo que estaba planificado como una jornada de adoctrinamiento político y despliegue de estrategia digital terminó convirtiéndose en un verdadero termómetro del malestar social que se vive en el norte del país. La llegada de las diputadas nacionales Lilia Lemoine y la salteña Emilia Orozco, junto al dirigente local Alfredo Olmedo, provocó una espontánea y ruidosa manifestación de ciudadanos que salieron a la calle a expresar su descontento por el rumbo de la economía, un cruce que escaló rápidamente hacia momentos de alta tensión, gritos e insultos cara a cara en plena vía pública.
Las agresiones con proyectiles impactaron de forma directa en el ingreso al edificio donde se desarrollaba la actividad. El grupo de manifestantes, compuesto en su gran mayoría por jubilados y trabajadores de la zona, cortó la vereda con carteles para visibilizar cómo la inflación de la canasta básica pulverizó los ingresos de las jubilaciones mínimas y destruyó la actividad del comercio en la región. En medio de los reproches por la pérdida del poder adquisitivo, quedó registrada la frase «Dame el 3%, chorra», lanzada directamente hacia las funcionarias nacionales.
Cordón humano, cánticos y el «pendrive» en el aire
El lanzamiento de huevos encendió peleas verbales muy fuertes en la puerta del establecimiento entre los manifestantes y los seguidores de La Libertad Avanza. Para garantizar el ingreso de las invitadas, los militantes más jóvenes de la organización tuvieron que improvisar un cordón humano de protección, mientras que la intervención de la policía fue clave para impedir que las discusiones y los empujones terminaran en un enfrentamiento físico generalizado.
El trasfondo del escrache estuvo inevitablemente marcado por el clima político de la semana: en las calles se hacían sentir los cánticos de los abuelos aportantes, quienes mezclaron sus reclamos económicos con irónicas alusiones al escándalo de las declaraciones juradas que sacude al oficialismo, haciendo volar de manera simbólica réplicas de cartón de los ya famosos «pendrives mágicos» en clara señal de repudio.
A pesar del ruido ensordecedor y los incidentes de la vereda, las charlas de la Escuela de Formación Liberal —un espacio diseñado para capacitar a la militancia del interior en gestión pública y comunicación digital— continuaron con su cronograma a puertas cerradas. El influencer político Iñaki Gutiérrez, encargado de los paneles de redes sociales, dio su ponencia ante un auditorio lleno, mientras los asesores controlaban de forma estricta los ingresos para evitar mayores sorpresas.
Los videos grabados por los transeúntes con sus celulares se viralizaron en pocos minutos en las redes sociales y en los portales de noticias de la provincia, dejando a la vista el profundo clima de polarización y la conflictividad social que encuentran los referentes oficialistas cada vez que deciden realizar actividades de territorio fuera de Buenos Aires.
Al terminar el foro, la comitiva de legisladores se retiró del lugar bajo una fuerte custodia policial y sin realizar ningún tipo de declaraciones a la prensa local sobre las agresiones sufridas. Por su parte, las agrupaciones de jubilados salteños que coordinaron el reclamo anticiparon que van a repetir estas medidas de rechazo cada vez que un funcionario o referente del Gobierno nacional intente encabezar un acto político en la región, advirtiendo que la paciencia de los sectores más vulnerables de la sociedad se ha agotado.