La tranquilidad de la comunidad barrial se vio completamente alterada debido al constante peligro que representan dos perros de raza pitbull que transitan sin ningún tipo de control ni medida de seguridad por las calles y la plaza principal del barrio Islas Malvinas, en San José de Metán.
El conflicto ya había ingresado previamente a la órbita judicial. En una instancia de mediación, los dueños de los canes se comprometieron formalmente a mantener a los animales dentro de su propiedad y a pasearlos exclusivamente con bozal y correa. Sin embargo, los vecinos denuncian que dicho compromiso se vulnera a diario: los perros permanecen sueltos durante toda la jornada, apoderándose del espacio público e impidiendo que los niños salgan a jugar.
Ataques brutales y alarma comunitaria
El nivel de agresividad de los animales generó una seguidilla de hechos violentos en el vecindario. Según relataron los propios habitantes, los pitbulls ya atacaron a un perro caniche y a otros animales de la zona.
La situación más desgarradora ocurrió cuando mataron a un gatito que pertenecía a una niña del barrio. Luego de que la pequeña enterrara a su mascota, uno de los pitbulls ingresó, desenterró al animal y lo devoró.
Ante el incumplimiento sistemático del acuerdo judicial y la escalada de violencia, las familias del barrio piden con urgencia que la Justicia o las autoridades de control apliquen medidas severas e inmediatas. Señalan que la inacción sólo aumentará el riesgo y temen que el próximo ataque tenga como víctima a un niño o a cualquier transeúnte de la zona.