El gobernador Gustavo Sáenz pateó el tablero político en Buenos Aires. En una audiencia clave con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, el mandatario salteño puso sobre la mesa el crítico estado de la obra pública paralizada por el Gobierno federal en la provincia, bajo el marco de los acuerdos que se habían firmado en abril de 2024.
Con carpetas técnicas en mano, Sáenz reclamó de forma directa la reactivación y el financiamiento para proyectos estratégicos que la Nación mantiene congelados: las plantas depuradoras de Salta y Cafayate, tramos clave de rutas nacionales, la Ciudad Judicial de Orán y la infraestructura escolar.
Sin embargo, el encuentro no solo sirvió para gestionar; también significó un duro revés político para los legisladores nacionales salteños del bloque de La Libertad Avanza (LLA). En los últimos meses, los referentes libertarios locales se pasearon por los medios de comunicación de la provincia jactándose de ser «los únicos gestores» capaces de destrabar las obras públicas ante la Casa Rosada. La reunión directa de Sáenz con Caputo los dejó completamente pintados, evidenciando que el canal institucional del Gobernador sigue siendo la única vía real de comunicación con Casa Rosada, lejos del cotillón discursivo de las redes sociales.
La Ruta 9/34: el fin del relato libertario y el auxilio provincial
El tramo de la Ruta Nacional 9/34 entre Metán y Rosario de la Frontera fue un eje central de las conversaciones. Mientras los legisladores de LLA en Salta armaban videos prometiendo soluciones, el Gobernador tuvo que recordarle a Caputo la cruda realidad: la Provincia viene asumiendo con fondos propios el pago de certificaciones que le corresponden legalmente a la Nación para evitar la paralización total de los proyectos.
En ese sentido, Sáenz ratificó ante el ministro de Economía que, ante la inacción de Buenos Aires y la ineficacia de los intermediarios oficialistas, Salta financiará transitoriamente el sostenimiento de las tareas básicas sobre la traza. El Gobierno provincial ejecutará un plan de contingencia urgente que incluirá un bacheo profundo, saneamiento integral de la calzada y perfilado de banquinas, poniendo como prioridad absoluta la seguridad vial de los usuarios del sur salteño para frenar las tragedias viales.
Gas, energía y discriminación al Norte Grande
El mandatario también alzó la voz en materia energética, exigiendo previsibilidad y soluciones de fondo para el crónico problema de abastecimiento de gas en la región. Recordó de forma tajante que el Norte Grande sufre la falta de suministro cada vez que descienden las temperaturas, una problemática recurrente que paraliza el motor productivo regional y castiga el día a día de miles de familias.
Asimismo, exigió formalmente la inclusión de nuevos departamentos salteños al sistema de zonas cálidas, un beneficio indispensable para que más vecinos puedan acceder a los subsidios de energía eléctrica ante los impagables tarifazos aplicados por Nación.
El paquete de obras bajo la lupa
Durante el extenso repaso técnico entre Sáenz y Caputo, se evaluó el estado de avance de un paquete de obras que hoy se encuentran en el limbo federal:
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Saneamiento hídrico: Se analizó la Planta Depuradora Sur en Salta Capital y la de Cafayate, proyectos de salud pública que hoy se encuentran completamente paralizados.
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Conectividad vial: Se repasaron las tareas en el puente sobre el río Vaqueros (donde Salta también debió intervenir financieramente) y tramos clave de la Ruta Nacional 40 (Seclantás – Molinos) y la Ruta Nacional 51 (tramos Mina Poma – Alto Chorrillos y Alto Chorrillos – Campo Amarillo).
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Edificios públicos: Se puso en agenda la primera etapa de la Ciudad Judicial de San Ramón de la Nueva Orán y la infraestructura educativa, haciendo especial hincapié en el freno que sufre la Escuela de Educación Técnica N.º 3102 «Ing. Nikola Tesla» de la ciudad de General Güemes.
Con esta movida en la Capital Federal, el mandatario provincial dejó en claro dos cosas: que Salta no se va a arrodillar ante el ajuste ciego del gobierno federal y que la gestión real le compete, desnudando el rol secundario de los legisladores libertarios locales que terminaron mirando la negociación por televisión.