La devoción hacia la Virgen de Huachana volvió a manifestarse con fuerza a través del emotivo relato de una vecina metanense, cuyo testimonio refleja el profundo impacto de la fe en los momentos más difíciles. Tras haber sufrido la pérdida de un embarazo años atrás, la vida la bendijo con la llegada de su bebé «Arcoíris». Sin embargo, a los cinco meses de vida, al pequeño le diagnosticaron un retraso motor en la cadera que presagiaba serias dificultades para caminar.
Ante la adversidad, la familia decidió encomendarse a la Virgen de Huachana con una promesa nacida del corazón: «Prometí llegar todos los años para que nuestra madre lo ayude en su estimulación y borre toda dificultad para caminar. La promesa era entrar desde la tranquera de rodillas y mi bebé caminando al lado mío hasta los pies de nuestra madre», relató. La gracia esperada no tardó en llegar: a fines de 2025, el niño comenzó a dar sus primeros pasos de manera autónoma. En las imágenes registradas durante la peregrinación, se observa al pequeño acompañando a su madre en el trayecto hacia el santuario, alentándola en un gesto de conmovedora inocencia.
Pero la prueba de fe no terminó allí. Hace tres meses, un tío de la familia sufrió un grave accidente que puso en riesgo su vida. Nuevamente, la fe fue el refugio: la devota renovó su promesa de llegar de rodillas, esta vez acompañada por su tía para unificar el pedido de sanación. El milagro se confirmó este lunes 26 de julio, cuando los médicos informaron que el paciente presentó una notable mejoría, abandonó la sala de terapia intensiva y fue trasladado a una sala común.
Historias como esta reafirman la fuerza de la piedad popular en la comunidad, donde el agradecimiento y la devoción transforman el dolor en esperanza a través de la intercesión de la Virgen.