El Gobierno de la Provincia de Salta avanza con recursos propios en la construcción de la autopista del Valle de Lerma, un proyecto de conectividad estratégica de 22 kilómetros que incluye una megainfraestructura hidráulica para prevenir anegamientos en períodos estivales.
Tras un recorrido de inspección por los distintos frentes de obra, el jefe de Gabinete provincial, Sergio Camacho, anunció que el primer tramo —comprendido entre las rutas provinciales 23 y 24— quedará habilitado al tránsito a fines de este año. Asimismo, confirmó que el canal colector pluvial estará en condiciones de derivar excesos de agua durante la próxima temporada de lluvias, aliviando de forma directa el sistema vial de la Ruta Nacional 68.
En el trayecto en ejecución se observan tareas de base y sub-base para las cuatro calzadas que integrarán la autopista, junto a la construcción de accesos, calles laterales y siete nudos derivadores diseñados para reordenar la circulación metropolitana.
La obra hidráulica, de gran envergadura técnica, alcanzará un ancho de aproximadamente 22 metros en su tramo final para maximizar la evacuación de caudales. Los trabajos requieren además intervenciones complementarias complejas como la relocalización de gasoductos, el tendido de líneas de media y alta tensión, y el cercado perimetral del trazado.