Las llamas comienzan a hacerse cada vez más visibles en el sur provincial. Se trata de una nueva ola de incendios forestales, todos iniciados por alguna acción humana.
En la jornada de ayer, un voraz incendio se desató sobre el cruce de las rutas 9/34 y 16. El intenso trabajo de bomberos de la policía y bomberos voluntarios Posta de Yatasto, hizo que la situación pueda ser controlada rápidamente.

También en Rosario de la Frontera el fuego provocó ayer, la destrucción de alrededor de 35 hectáreas de pastizales, generando daños materiales y animales malheridos. Gustavo Díaz, director de Defensa Civil de esa jurisdicción del sur provincial, detalló que los focos ígneos se desarrollaron en fincas privadas y que dos caballos sufrieron heridas de consideración. El fuego abarcó un área que triangulan las rutas nacionales 34 y 9.

El fiscal penal de Rosario de la Frontera,Oscar López Ibarra, tomó ayer intervención ante el reporte del incendio de grandes proporciones camino a la zona termal próxima a esa ciudad. El Ministerio Públicó Fiscal investiga las causas del siniestro que demandó cinco horas de trabajo de los Bomberos Voluntarios.
Entre estos incendios, y los que aún se mantienen en las diferentes áreas de la Provincia, el fuego ya consumió la flora de más de 2.300 hectáreas en Salta.
Debido a las condiciones climáticas actuales el riesgo de incendios es muy alto, especialmente por la baja de temperatura que se registra. Según informó el Servicio Meteorológico Nacional, la Provincia de Salta vuelve a estar bajo alerta Extremo por incendios forestales. Este cambio eleva el riesgo, que hasta ahora se encontraba en nivel Muy Alto, y resalta la necesidad de evitar cualquier acción que pueda provocar focos ígneos.
Ante esta situación, los Bomberos instan a la comunidad a seguir las recomendaciones oficiales para prevenir incendios. La colaboración de los ciudadanos es crucial para reducir el riesgo en un contexto de alta vulnerabilidad.
Se recuerda a la población que está prohibido por la ley N° 7070 de Medio Ambiente realizar quemas de basura, restos de poda o pastizales. Estas actividades, además de ser ilegales, representan un grave peligro durante un período en el que el riesgo de incendios es extremadamente alto.