Dicen que la función pública genera un desgaste enorme y que un buen descanso no tiene precio. Sin embargo, para la Justicia federal, el descanso del actual jefe de Gabinete parece tener un número bastante preciso: 8.183.303 de pesos. Ese es el monto de una llamativa transacción que se sumó al expediente que investiga el patrimonio del funcionario y que le está quitando el sueño a más de uno en el entorno oficial.
Según reveló el periodista Sergio Farella, la opulenta adquisición se habría realizado en Rosen The Store, una exclusiva firma de origen chileno que no se dedica a cualquier colchón de oferta, sino a productos de descanso y ropa blanca de alta gama, habitualmente reservados para hoteles de lujo y establecimientos de cinco estrellas de la región. Para sumarle un toque de intriga novelesca al asunto, la compra no salió a nombre del funcionario, sino facturada a nombre de una persona extremadamente cercana a él. Un detalle administrativo menor que el fiscal Gerardo Pollicita ya incorporó a la carpeta de análisis en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Pero las sábanas de hilo egipcio son apenas la punta del iceberg decorativo. El verdadero nudo de la pesquisa judicial se traslada de los sommiers a las billeteras virtuales. Pollicita decidió profundizar las medidas de prueba y le solicitó un informe detallado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) con el ambicioso objetivo de reconstruir el mapa financiero del funcionario.
La Justicia intenta verificar los movimientos de una supuesta inversión de 200.000 dólares en Bitcoin que el propio funcionario aseguró haber realizado. El fiscal pidió datos sobre las plataformas, exchanges e intermediarios que operaban en el país desde el año 2012.
La fecha elegida por la Justicia no es caprichosa; se ubica exactamente un año antes de que el funcionario afirmara públicamente haber comenzado su idilio con la criptomoneda más famosa del mundo.
La hipótesis judicial intenta establecer con precisión milimétrica cómo funcionaba el mercado de criptoactivos en aquella época de pioneros y si los números declarados cierran o si pertenecen al terreno de la ciencia ficción financiera.
Como suele ocurrir en estos casos de repentina prosperidad, la causa no se limita a las transacciones individuales. Las líneas de investigación judicial se extendieron hacia otros movimientos patrimoniales sospechosos y transferencias de dinero cruzadas que involucran de manera directa a varios integrantes de su entorno familiar.
Mientras el entorno del jefe de Gabinete busca desesperadamente almohadas más cómodas para pasar el mal trago, el avance de las medidas de prueba promete sumar nuevos y reveladores capítulos en las próximas semanas. Al fin y al cabo, parece que la famosa «pesada herencia» o los «ahorros de toda la vida» esta vez se miden en activos digitales y el confort de la hotelería internacional. (Noticia en desarrollo / Ampliaremos).