Los resultados de la última edición de las Pruebas PISA 2025, organizadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), encendieron las alarmas de la comunidad educativa. El relevamiento internacional dejó en evidencia un profundo deterioro en los aprendizajes de los estudiantes argentinos de 15 años, con caídas en las tres áreas evaluadas: Ciencias, Lectura y Matemática.
A nivel global, la Argentina retrocedió casilleros ubicándose en el puesto 72 entre 91 países y economías evaluadas en Ciencias (el foco principal de esta edición), además de ocupar la posición 62 en Lectura y la 75 en Matemática.

Uno de los datos más dramáticos que arroja el informe es que el 48,8% de los adolescentes argentinos no logró alcanzar los conocimientos mínimos en el conjunto de las tres materias. Esto significa que cerca de la mitad de los chicos de 15 años no puede interpretar información sencilla en un gráfico, comprender un texto simple o calcular una relación de precio por unidad.
El panorama por asignaturas expone una brecha crítica:
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Matemática: El 76% no cumple los objetivos mínimos (solo el 24% los alcanza). El país obtuvo 367 puntos, registrando su caída más baja desde que participa en PISA.
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Lectura: El 60% quedó por debajo del nivel esperado (obteniendo 382 puntos), sin capacidad para identificar la idea principal de un texto moderado.
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Ciencias: El 59% no alcanza los saberes básicos, registrando un promedio de 393 puntos (13 puntos menos que en 2022).
A penas el 1,2% de los estudiantes argentinos logró ubicarse en los niveles superiores de desempeño.

Dentro de la comparación en América Latina, la Argentina continúa cediendo terreno. Con un promedio de 393 puntos en Ciencias, quedó emparejada con Ecuador y superada por Uruguay (445), Chile (442), México (414), Colombia (414), Brasil (409) y Perú (406), ubicándose únicamente por encima de El Salvador, República Dominicana y Paraguay.
El informe de PISA incluyó un capítulo sobre el clima escolar como factor clave en el aprendizaje. Allí, el 58% de los alumnos argentinos afirmó que en la mayoría o en todas las clases de Ciencias hay interrupciones por ruido y desorden, convirtiendo a las aulas argentinas en las más ruidosas de los 91 países evaluados.
Asimismo, el 55% de los estudiantes admitió sufrir distracciones constantes a causa del uso del teléfono celular durante el horario escolar, una cifra muy superior al promedio del 28% registrado en los países de la OCDE. Especialistas advierten que las escuelas con pautas claras o prohibiciones sobre el uso del móvil logran mejores entornos para la enseñanza.