El mapa político de Santiago del Estero volvió a teñirse de manera contundente con los colores del oficialismo provincial. El Frente Cívico por Santiago, la consolidada coalición que encabeza el senador nacional Gerardo Zamora, ratificó su hegemonía territorial al imponerse con un aplastante 66% de los votos en la totalidad de las elecciones municipales celebradas en los 26 departamentos del territorio santiagueño.
Muy por detrás del armado zamorista —que combina sectores del radicalismo, el peronismo y diversas expresiones locales— se ubicó La Libertad Avanza, que apenas logró cosechar un escaso 8% de los sufragios a nivel provincial, seguida muy de cerca por Despierta Santiago con el 7%, mientras que el resto de los espacios políticos atomizados sumó el 19% restante.
Más allá del previsible triunfo de la estructura local, el dato político sobresaliente de la jornada es la pobre actuación de La Libertad Avanza. El magro resultado obtenido en suelo santiagueño no es un hecho aislado, sino que parece dejar al descubierto una problemática más profunda que empieza a acorralar al espacio libertario a nivel nacional: una caída sistemática en la imagen del presidente Javier Milei, golpeada por la crudeza del ajuste económico, la pérdida del poder adquisitivo y el marcado desinterés del Ejecutivo nacional por las realidades del interior profundo.
Tras confirmarse la abrumadora victoria, Zamora se dirigió a la militancia con un discurso de fuerte tono político e institucional: “Tenemos que profundizar como nunca este proyecto de unidad de los santiagueños, sobre todo en un contexto difícil para el país y para la economía”, remarcó. En un claro mensaje hacia la Casa Rosada y en defensa del federalismo, el senador nacional sentenció: “Santiago del Estero no se vende, la patria no se entrega y las Malvinas son argentinas”.
El contundente desplome libertario en las urnas santiagueñas deja flotando un interrogante inevitable de cara a los próximos turnos electorales: ¿se trata de un fenómeno acotado al norte argentino o estamos ante el primer síntoma de un rechazo popular que comenzará a replicarse en el resto de las provincias del país?